La escena lo dice todo. El domingo 24 de agosto de 2026, mientras la ciudad todavía arrancaba la semana, la Secretaría Distrital de Desarrollo Económico y la Agencia de Empleo de Bogotá publicaban una convocatoria con 2.780 vacantes laborales. El plazo: siete días. El mecanismo: una alianza entre el aparato distrital y empresas del sector privado.
Los detalles cuentan la historia. De ese total, 1.780 plazas se canalizan a través del Servicio Público de Empleo y más de 1.000 adicionales se concentran en una feria de empleabilidad especializada en el sector de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC), programada para el martes 25 de agosto entre las 9:00 a.m. y las 3:00 p.m. en Unicompensar, ubicado en la avenida Carrera 68 #68B-10.
Dentro de las 1.780 vacantes del Servicio Público de Empleo, 433 corresponden a perfiles profesionales y 702 están abiertas a personas sin experiencia previa. La estrategia de empleabilidad de la ciudad, según la fuente, destina 1.298 puestos para jóvenes entre 18 y 28 años, 1.670 para mujeres, 382 para personas con discapacidad y 110 para mayores de 50 años. Los cargos abarcan perfiles técnicos, administrativos y operativos.
La feria TIC del 25 de agosto no se limita a ingenieros de software. La convocatoria incluye también perfiles jurídicos, contables, apoyo administrativo, auxiliar de archivo, asesor comercial y de servicio al cliente, lo que amplía el espectro más allá de la tecnología pura.
Para quienes necesitan acompañamiento, la Unidad Móvil de Empleo prestará servicios gratuitos en el Parque Fundacional Fontibón (carrera 99 No. 19-43) del 24 al 29 de agosto, de lunes a viernes entre las 8:00 a.m. y las 4:00 p.m., y el sábado hasta el mediodía. Los servicios incluyen registro en la plataforma del Servicio Público de Empleo, orientación ocupacional, conexión con vacantes, oferta formativa y asesoría a empresarios.
María del Pilar López Uribe, secretaria Distrital de Desarrollo Económico, describió el objetivo como «acercar las oportunidades de empleo a quienes más las necesitan, cerrar brechas y fortalecer la conexión entre el talento y las empresas de Bogotá». La postulación y el registro son gratuitos y pueden realizarse de forma presencial o a través de las plataformas habilitadas, sin restricciones de edad, experiencia o nivel educativo.
Para entender el presente hay que volver a esa semana. Lo que la convocatoria revela no es solo una cifra: es la radiografía de un mercado laboral que, en Bogotá, sigue dependiendo de la intermediación estatal para conectar oferta y demanda. Que 702 de las plazas estén abiertas a personas sin experiencia y que más de mil se concentren en el sector TIC habla de una economía que necesita incorporar talento nuevo y técnico con urgencia.
El punto de fondo es este: cuando la libre empresa y el aparato distrital se articulan para abrir plazas reales —no subsidios, no transferencias, sino empleos con contraprestación productiva—, el resultado beneficia al ciudadano y al tejido económico de la ciudad. La pregunta que Bogotá tendrá que responder en las semanas siguientes es cuántas de esas 2.780 vacantes se cubren efectivamente, y si la burocracia de registro y orientación facilita o entorpece ese encuentro entre talento y empresa.



