La escena lo dice todo. Una costurera ajusta los pantalones de un joven deportista paralímpico en medio de un torneo. Su madre observa. Esa imagen, captada durante la edición anterior de Campeones Sin Límites —el torneo de deporte paralímpico juvenil organizado por Teletón en Chile—, fue el punto de partida de algo más grande.
Ripley y Teletón acaban de lanzar «Diseñado para Todos», una colección de ropa adaptada para jóvenes con discapacidad. No es una línea de temporada ni un gesto de relaciones públicas: es el resultado de un proceso de diseño que involucró a familias, cuidadores, niños, niñas y jóvenes, además de los equipos de diseño, marketing e innovación de ambas instituciones.
La alianza entre Ripley y Teletón tiene más de 30 años. Arrancó en 1991, cuando, según explicó el director comercial y de marketing de Teletón, Benjamín Díaz, «las necesidades eran distintas, era visibilizar el tema de la discapacidad». Hoy, dijo, «es incluir». Ese desplazamiento —de la visibilidad a la autonomía concreta— define el espíritu de la colección.
El origen inmediato fue una activación durante Campeones Sin Límites, cuando costureras de Ripley adaptaban en el momento las prendas que llevaban los propios deportistas y sus familias. La experiencia reveló algo que muchas familias ya resolvían por su cuenta. «Las mamás iban a sus costureras y hacían esos ajustes, y nosotros dijimos: ¿por qué no lo ofrecemos?», relató Francisca Torres, gerente de sostenibilidad de Ripley Corp.
Lo que siguió fue un proceso de escucha sistemática. Focus groups, entrevistas con familias usuarias, con pacientes, con niños, niñas y jóvenes que asisten a los institutos Teletón, y con las áreas de innovación de la fundación. Los propios usuarios marcaron la agenda: pantalones difíciles de poner, poleras que quedaban cortas al estar sentados, prendas que no se ajustaban a quienes usan silla de ruedas.
Las soluciones que emergieron son, en palabras de Torres, «detalles simples»: velcros y broches para facilitar la postura, cierres de apertura fácil, cinturas elasticadas, ajustes para usuarios de silla de ruedas. Uno de los pantalones incorpora un bolsillo accesible para el celular y una apertura lateral que amplía la parte inferior de la prenda. Algunos polerones tienen cierres en los brazos. La colección incluye poleras, polerones y pantalones.
Pero el criterio funcional no fue el único. «La ropa también ofrece identidad. La ropa, en el fondo, no es solo vestirla, sino que también son los gustos, son elegir lo que me gusta, lo que me representa», subrayó Torres. El objetivo no era crear ropa exclusivamente funcional, sino prendas que un joven quisiera usar.
Uno de los jóvenes vinculados a Teletón que aparece en la historia de la colección es Amaro Ramírez, de 13 años, quien practica para natación, ping-pong y ajedrez. «La natación me ha ayudado bastante, porque antes no caminaba nada, y ahora sí», contó. Su meta es representar a Chile en competencia.
Para Díaz, la colección trasciende a los usuarios directos de Teletón: «Es para todos, todos y todas». La iniciativa ya está disponible en Costanera Center, otras tiendas Ripley, tiendas en regiones y en Ripley.com.
Los detalles cuentan la historia. Lo que comenzó como una activación puntual en un torneo deportivo se convirtió, a través de un proceso de diseño participativo, en un producto que existe, que se puede comprar y que responde a necesidades identificadas por los propios usuarios. La alianza entre una empresa privada y una fundación —construida a lo largo de tres décadas— produjo aquí algo que ninguna de las dos partes habría alcanzado sola: el conocimiento clínico y la proximidad con las familias de un lado; la capacidad de diseño, producción y distribución a escala del otro.
Ese modelo —escuchar al usuario final, traducir esa escucha en producto y ponerlo en el estante— es, para Hemisferio, el argumento más sólido a favor de la colaboración entre libre empresa y sociedad civil frente a la alternativa de los mandatos de inclusión diseñados a distancia. No porque las fuentes lo digan en esos términos, sino porque la historia que cuentan lo ilustra con precisión.



