La escena lo dice todo. Un evento deportivo en uno de los municipios más emblemáticos del Caribe colombiano se convierte, casi de inmediato, en canal de ayuda humanitaria. El lunes 10 de agosto un terremoto sacudió varias regiones de Colombia, y antes de que terminara la semana el gobernador de Bolívar, Yamil Arana, ya había tomado una decisión concreta: parte de los recursos recaudados durante la carrera Mompox 15K irá directamente a las personas damnificadas por la emergencia.
El anuncio fue oficializado por el propio Arana, quien enmarcó la medida como un acto de identidad regional. «La Mompox 15K no solo será una fiesta deportiva, también será una muestra de solidaridad. Hemos decidido que parte de lo que recaudemos se convierta en ayudas para las familias que hoy están pasando por momentos difíciles a causa del terremoto. Cuando Colombia nos necesita, los bolivarenses respondemos con solidaridad, con corazón y con acciones», declaró el gobernador.
El evento, concebido originalmente como dinamizador de la economía de La Mojana a través del turismo deportivo, amplía así su propósito. La Gobernación de Bolívar invitó a los participantes y a la ciudadanía en general a sumarse a la carrera y a convertir cada kilómetro recorrido en un gesto de apoyo a las comunidades golpeadas por el sismo.
La primera gestora del departamento, Angélica Salas, reforzó el llamado desde su cuenta en la red social X, pidiendo que no cesen las donaciones en los centros de acopio habilitados. «Hoy más que nunca, nuestra solidaridad puede marcar la diferencia. Tras el sismo que afectó al país, en Bolívar nos unimos para llevar apoyo a los necesitados», escribió Salas, quien también difundió los puntos de acopio en Cartagena y las cuentas disponibles para enviar ayuda económica.
Entre los artículos solicitados en los centros de acopio figuran alimentos no perecederos, agua potable, ropa nueva, sábanas, toallas y elementos de aseo. Quienes prefieran contribuir con dinero pueden hacerlo a través de TRASO, el Colectivo de Transformación Social señalado en las comunicaciones oficiales de la Gobernación.
Los detalles cuentan la historia. La iniciativa de Bolívar ilustra cómo la sociedad civil y los gobiernos locales pueden movilizar recursos con rapidez cuando la burocracia central todavía procesa el diagnóstico. No hay aquí un programa federal de transferencias ni una partida presupuestal de emergencia aprobada en comité: hay un gobernador que toma una decisión en días, una gestora que amplifica el mensaje y cientos de corredores que, con sus inscripciones, financian parte de la respuesta.
Ese modelo —iniciativa local, recursos privados canalizados voluntariamente, instituciones que facilitan en lugar de monopolizar— es precisamente el que produce resultados más ágiles y más verificables para el ciudadano. Cada peso recaudado en Mompox tiene un destino anunciado públicamente y una comunidad de corredores que puede exigir rendición de cuentas. La pregunta que queda abierta, y que Hemisferio seguirá de cerca, es si el gobierno nacional acompañará esa velocidad o llegará, como suele ocurrir, cuando la urgencia ya pasó.



