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Ricardo Valencia, al frente del Dane

El economista javeriano llega con la misión de restaurar la credibilidad estadística del Estado colombiano y entregar los resultados pendientes del Censo Económico.
Foto: elcolombiano.com
martes 18 de agosto de 2026

La escena lo dice todo. Piedad Urdinola acaba de dejar la dirección del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) y, en su lugar, el gobierno colombiano designa a Ricardo Valencia, economista de la Universidad Javeriana con experiencia en el sector público, consultoría, sostenibilidad y gestión de datos.

No es un nombre desconocido en la casa. Valencia ya ocupó el cargo de subdirector general del Dane entre septiembre de 2018 y agosto de 2022, durante la administración de Juan Daniel Oviedo. Conoce los pasillos, los procesos y, sobre todo, los problemas que arrastra la entidad.

Después de ese período, desde septiembre de 2022 hasta su nuevo nombramiento, Valencia desarrolló actividades de consultoría en gestión de datos, análisis socioeconómico y economía circular. Trabajó como consultor para Asocapitales y la Universidad Javeriana de Cali, y prestó servicios en economía circular para la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (Andi), en el marco de la iniciativa Visión 3030, y para la agencia de cooperación alemana GIZ.

También figura en su hoja de vida su participación como coordinador programático de la campaña a la Alcaldía de Bogotá de Juan Daniel Oviedo, por el movimiento Con Toda por Bogotá, durante el ciclo electoral reciente.

Antes de su paso por el Dane, Valencia dirigió entre 2014 y 2018 la Iniciativa Regional para el Reciclaje Inclusivo, programa financiado por el BID, FOMIN, Coca-Cola, PepsiCo y Fundación Avina. Entre 2011 y 2014 fue director ejecutivo de Compromiso Empresarial para el Reciclaje (Cempre Colombia). En 2011 coordinó además el proyecto para establecer un sistema de gestión integral de residuos en la Sierra Nevada de Santa Marta, iniciativa que involucró a organizaciones indígenas, asociaciones de recicladores, Tetra Pak y la Corporación Horizontes.

Los detalles cuentan la historia. Valencia asume en un momento en que el Dane enfrenta cuestionamientos externos sobre algunos de sus procesos de producción de información. La credibilidad de las estadísticas oficiales no es un asunto menor: de ellas dependen las decisiones del gobierno, las empresas, los investigadores y los ciudadanos.

Entre las operaciones que deberá atender está la Gran Encuesta Integrada de Hogares (GEIH), principal fuente para la publicación de los indicadores del mercado laboral colombiano. También tendrá pendiente la entrega del resto de los resultados del Censo Económico, proceso que ampliará la información disponible sobre las actividades económicas y empresariales del país. A eso se suman otros conteos estadísticos sectoriales y de población que forman parte de las responsabilidades ordinarias de la entidad.

Para entender el presente hay que volver a esa semana. La salida de Urdinola y la llegada de Valencia no son un simple cambio de guardia burocrático. Son la señal de que la credibilidad del aparato estadístico del Estado colombiano está en disputa.

Desde Hemisferio, el punto es este: las estadísticas oficiales son el piso sobre el que se construyen las políticas públicas, las decisiones de inversión privada y la confianza de los mercados. Un Dane cuestionado no solo daña al gobierno de turno; daña a las empresas que necesitan datos confiables para invertir, a los ciudadanos que merecen saber qué ocurre realmente con el empleo y la economía, y al Estado de derecho que exige transparencia institucional. Valencia llega con credenciales técnicas y conocimiento interno de la casa. El reto no es administrativo: es de legitimidad. Y eso no se restaura con un nombramiento, sino con resultados.

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