La escena lo dice todo. Cinco espacios de Medellín, cinco días de agenda, y una pregunta que recorre cada sala: ¿puede Colombia convertirse en el nodo latinoamericano de la inteligencia artificial?
La respuesta que proponen tres empresarios colombianos se llama INMERXIA. Del 9 al 13 de noviembre, Medellín acogerá la primera Semana de la Inteligencia Artificial en América, un encuentro que reunirá a representantes de empresas, Estado, academia y emprendimientos tecnológicos para abordar tendencias, aplicaciones y casos de uso de esta tecnología.
La iniciativa fue creada por Andrés Vera Arango, CEO de La Agencia Metanol y presidente de Asoeventos, junto a Daniel Saldarriaga y Camilo Marín, cofundadores de la agencia DUEfilms. La programación contará con participantes de Colombia, México, España, Estados Unidos y Perú, entre otros países.
«INMERXIA es el ecosistema que conecta inteligentemente la industria IA, un espacio para aprender, inspirarse y hacer buenos negocios», afirma Vera Arango.
La elección de Medellín no es arbitraria. Según Ruta N, la ciudad cuenta con más de 700 empresas de base tecnológica activas y concentra cerca del 30 % de este tipo de compañías en Colombia. Ese peso específico dentro del ecosistema tecnológico regional convirtió a la capital antioqueña en la sede natural del encuentro.
La agenda arrancará con INMERXIA Talks, seguirá con talleres y máster class en C4TA, y reservará un espacio denominado Ciudad Joven para cerca de 4.000 estudiantes. El cierre será el Foro Colombiano de Inteligencia Artificial, que espera alrededor de 1.000 asistentes y contará con cerca de 60 startups y compañías.
«La Semana de la Inteligencia Artificial en Colombia nació con el propósito de acelerar la adopción de la IA en el país, fortalecer la formación de líderes, conectar al sector privado con las startups, las entidades públicas, la academia, y visibilizar experiencias que puedan replicarse en diferentes industrias», explica Saldarriaga. «Con ello, queremos contribuir a que el país fortalezca su participación dentro del ecosistema tecnológico internacional a través de la innovación y el intercambio de conocimiento».
Los detalles cuentan la historia. INMERXIA no es una conferencia de una sola sala ni un foro de declaraciones sin consecuencias: cinco espacios urbanos, una semana completa, cuatro perfiles de participante —empresario, investigador, estudiante, emprendedor— y una presencia internacional que abarca al menos cinco países. El formato apunta a construir red, no solo audiencia.
Para entender el presente hay que volver a esa semana de noviembre. En un momento en que el debate sobre inteligencia artificial en América Latina suele quedarse en el plano regulatorio o en la retórica de la transformación digital, Medellín ofrecerá un espacio donde el intercambio ocurre entre quienes ya están construyendo productos, formando talento y cerrando negocios. Que la convocatoria provenga del sector privado —con la participación también de entidades públicas y academia— y no de un mandato gubernamental dice algo sobre dónde reside hoy la energía real del ecosistema tecnológico colombiano. La libre empresa, cuando encuentra el terreno y la voluntad, no espera decreto: convoca, organiza y compite. Esa es, en última instancia, la señal más interesante que llega desde Medellín.



