La escena lo dice todo: un bandoneón, un piano, un violín, una guitarra y un contrabajo sobre el escenario, y el fantasma de Astor Piazzolla presente en cada compás. El Quinteto Astor Piazzolla llega a Colombia con la gira Le Grand Tango, un programa que recorre algunas de las piezas más representativas del compositor argentino y que tocará cuatro ciudades en poco más de una semana.
El recorrido arranca el 28 de octubre en la Arena USC de Cali, continúa el 29 de octubre en el Teatro La Universidad de Medellín y el 30 de octubre en el Teatro Santander de Bucaramanga. El cierre será el 5 de noviembre en el Teatro Cafam de Bogotá.
La agrupación lleva más de 25 años dedicada a preservar y difundir la obra del bandoneonista y compositor. En ese tiempo ha actuado en Estados Unidos, Latinoamérica, Europa, Australia y Asia, y ha acumulado dos Latin Grammy a Mejor Álbum de Tango, en 2019 y en 2023. Su paso más reciente por Bogotá dejó un recital en el Teatro Colón.
El quinteto está integrado por Pablo Mainetti en bandoneón, Matías Feigin en piano, Serdar Geldymuradov en violín, Armando de La Vega en guitarra y Cristian Basto en contrabajo, bajo la dirección musical de Julián Vat.
El formato no es casual: fue el propio Piazzolla quien creó el quinteto en 1960 como una de sus principales herramientas para desarrollar el Nuevo Tango, el movimiento con el que transformó el género y lo llevó a nuevos públicos y escenarios. La agrupación retoma esa estructura original para construir un espectáculo que pone en diálogo el repertorio académico y el popular del compositor.
El eje del programa es Le Grand Tango, obra que Piazzolla dedicó en 1982 al violonchelista Mstislav Rostropóvich y que el quinteto adaptó recientemente. La pieza da nombre también al más reciente proyecto discográfico de la agrupación. A su alrededor se articulan obras como «Presto» —tercer movimiento del Concierto para bandoneón y orquesta en versión para quinteto—, «Escualo», «Soledad», «Oblivion», «Luna», «Zita», «Milonga loca» y «Verano porteño». El cierre corresponde a «Adiós Nonino», una de las composiciones más reconocidas del músico argentino.
Más allá del repertorio canónico, el quinteto ha trabajado en recuperar obras menos difundidas de Piazzolla y en ofrecer lecturas renovadas de sus piezas clásicas. La apuesta es llevar ese universo musical a nuevas generaciones sin sacrificar la esencia del compositor.
Los detalles cuentan la historia. Una agrupación que nació para preservar un legado lleva 25 años demostrando que ese legado no necesita conservación en formol: necesita escenarios, músicos en vivo y público dispuesto a escuchar. Colombia, con cuatro fechas en ocho días, tendrá esa oportunidad.
Para Hemisferio, la gira ilustra algo que el mercado cultural confirma una y otra vez: la música de calidad, sin subsidios ideológicos ni agendas institucionales, encuentra su propio camino. Dos Latin Grammy y décadas de giras internacionales son el argumento más sólido contra la idea de que el arte necesita del aparato estatal para sobrevivir. El Quinteto Astor Piazzolla llega a Colombia por sus propios méritos. Eso, en sí mismo, es una buena noticia.



