La escena lo dice todo. Este jueves, en el corazón de Medellín, el Planetario de la ciudad —con más de cuarenta años de historia— abrió las puertas de una experiencia museográfica renovada. La Alcaldía de Medellín y Bancolombia acompañaron el lanzamiento de Medellín Estelar, la nueva temporada cultural que, durante el segundo semestre de 2026, ofrecerá más de 250 actividades al público.
La pieza central de la transformación es la exposición El universo que somos, desplegada en tres pisos y 835 metros cuadrados. Navegaciones por el universo con el Domo Planetario, talleres, conferencias y cursos conforman una agenda que apunta a públicos de todas las edades: niños, jóvenes y adultos.
Un año en el campo, tres comunidades en el cielo
Uno de los ejes más singulares de la nueva muestra es la etnoastronomía. Durante un año, el equipo del Planetario viajó al Amazonas, La Guajira y el suroeste antioqueño para desarrollar un proceso de cocreación con los pueblos Murui Muina, Wayuu y Emberá Chamí. El resultado es una experiencia que explica cómo esas tres comunidades indígenas de Colombia observan e interpretan el cielo.
«Para nosotros era muy importante contar cómo ha sido la visión y la interpretación del cielo y de los fenómenos que en él ocurren: el movimiento del Sol, de la Luna, de la Vía Láctea y toda esa interpretación de las comunidades indígenas, en particular de Colombia», explicó Mora, astrónoma del Planetario, a El Colombiano.
Los detalles cuentan la historia: no se trata de una consulta superficial sino de un trabajo de campo sostenido que buscó incorporar saberes propios de cada pueblo, no simplemente ilustrarlos desde afuera.
Mujeres que nombraron el universo
La renovación también incluye una zona dedicada a visibilizar los aportes de mujeres a la astronomía. Entre las figuras destacadas aparece la inglesa Cecilia Payne-Gaposchkin, quien descubrió que las estrellas están compuestas principalmente de hidrógeno y helio, y la estadounidense Vera Rubin, cuya investigación aportó la evidencia más sólida y directa de la existencia de la materia oscura. El nombre de Rubin bautiza hoy el observatorio ubicado en Chile que posee la cámara digital más grande del mundo para astronomía.
Accesibilidad construida con sus protagonistas
Tal vez la transformación más silenciosa —y más significativa— es la apuesta por la accesibilidad. En conjunto con personas sordas, el Planetario diseñó un diccionario astronómico compuesto por 48 conceptos traducidos a la Lengua de Señas Colombiana. Para personas ciegas, se instaló un piso podotáctil que facilita la movilidad con bastón y un mapa háptico que permite ubicarse dentro del espacio y comprender la distribución de las zonas temáticas.
«También hicimos un trabajo adicional para las personas ciegas, con la instalación de un piso podotáctil que facilita su movilidad con el bastón, y un mapa háptico que les permite ubicarse y comprender cómo está distribuido el espacio del Planetario», detalló Mora.
Lo relevante es que estas herramientas no fueron diseñadas para las comunidades con discapacidad, sino con ellas: un modelo de participación que el propio Planetario subraya como parte del proceso.
La lectura de Hemisferio
El Planetario de Medellín lleva más de cuatro décadas demostrando que la divulgación científica de calidad no requiere de burocracia federal ni de grandes aparatos estatales centralizados: requiere visión institucional, alianzas con el sector privado —en este caso Bancolombia— y voluntad de renovarse. Medellín Estelar es un ejemplo de lo que ocurre cuando una ciudad apuesta por la ciencia como bien público sin convertirla en tribuna ideológica.
El giro hacia la etnoastronomía y la accesibilidad no contradice ese principio; lo amplía. Incorporar los saberes de comunidades Murui Muina, Wayuu y Emberá Chamí al relato astronómico, o traducir 48 conceptos del universo a la Lengua de Señas Colombiana, son decisiones que ensanchan el acceso al conocimiento sin cerrarle la puerta a nadie. Eso, en el fondo, es libre empresa aplicada a la cultura: más oferta, mejores contenidos, públicos más amplios.



